Los Filtros de Aire Comprimido

Los filtros de aire comprimido eliminan partículas sólidas como, por ejemplo: polvo, polen, aceite, agua y bacterias del aire, su función es generar:

• Aire comprimido de alta calidad
• Protección en su equipo y procesos de la planta
• Reducción de costos en la energía

Los filtros son los grandes aliados en las instalaciones de aire comprimido o gases. Con ellos adaptamos la calidad del aire/gas a los requisitos de cada planta. Habitualmente, la forma de estimar el nivel de calidad de aire se realiza siguiendo los parámetros de la norma ISO 8573-1, que se muestran en la siguiente imagen.

Existen diferentes tipos de filtros que de acuerdo a su aplicación se podrían clasificar de la siguiente manera:

Prefiltros.

Son los primeros filtros que se instalan después de los compresores. Su principal misión es eliminar las partículas gruesas que podrían ser aspiradas por el compresor. La mayoría de los fabricantes ofrecen estos filtros con capacidad coalescente, es decir, que pueden eliminar una pequeña cantidad de agua y aceite al mismo tiempo que eliminan las partículas sólidas. Su capacidad de filtrado suele ser superior a 1 micra y 1 mg/m3 de aceite.

Filtros intermedios.

Se instalan a continuación de los prefiltros y su misión es proteger los distintos accesorios y equipos que se instalan en la red de aire. Sus características se determinan en función de la calidad de aire requerida. Así tendremos:

  • Filtros de partículas. Son como los prefiltros, pero de un mayor grado de filtrado. Para partículas hasta 0,1 micras y para aceite o agua hasta 0,1 m3/m3. En la salida de los secadores de adsorción se suelen colocar estos filtros con un grado de 1 micra.
  • Filtros de carbón activo. Dedicados a la eliminación de vapores y olores de aceite. No los eliminan del todo, pero el residual que dejan es muy pequeño. Como media 0,003 mg/m3.
  • Filtros catalizadores. Utilizados en sistemas de respiración humana para la eliminación del Monóxido de Carbono (CO).

Filtros finales.

En este grupo incluimos todos los filtros específicos de protección del sistema antes de su uso final. Como ejemplo, podemos considerar:

  • Filtros reguladores. Son pequeños filtros que se instalan sobre la máquina de accionamiento neumático. Están formados por un filtro de partículas y un regulador de presión. Para máquinas que necesitan lubricación, el propio equipo de filtrado monta un lubricador.
  • Filtros bactericidas. Muy utilizados en aplicaciones medicinales o en laboratorios. Se utilizan para la eliminación de determinadas bacterias en el aire comprimido. Su mantenimiento requiere de una esterilización periódica. Dependiendo de cada fabricante, ésta se puede realizar con vapor o por autoclave. Tienen una vida útil muy corta, determinada por el número máximo de esterilizaciones admitidas.

Para seleccionar el filtro adecuado a la instalación que estamos diseñando, debemos tener en cuenta varios aspectos:

  • La calidad del aire comprimido que queremos conseguir. Éste es un aspecto vital de nuestra selección, porque determinará la elección del tipo de filtros, grado de filtración y número de filtros a instalar.
  • El tamaño del filtro. Estará determinado por el caudal y la presión del sistema de aire comprimido.
  • Tipo de filtro. Analizaremos si podemos usar filtros con carcasas de aluminio o acero, si es necesario un proceso de esterilización o el sistema de control de saturación y calidad del aire comprimido.

Recordemos que, al diseñar la instalación de una red de aire comprimido, una de las primeras cosas que se realizan es calcular la presión requerida. Esto implica hacer un estudio de la presión necesaria en la maquinaria a usar y sumarle a la misma la presión equivalente a las pérdidas de carga, que tanto la tubería de interconexión como los diferentes equipos instalados en ella van a crear.

Uno de los equipos que nos va a crear esa pérdida de carga son los filtros, si bien el valor de la caída de presión por los filtros puede ser pequeño, hay que estar conscientes de que este es constante. Nuestra instalación será más eficiente cuanto mejor determinemos el número de filtros necesarios y sus características.